Durante su visita, Isabel Blanco ha destacado la gran labor que realizan con los menores en estos centros que, «además de ser un hogar para los menores, brindándoles cariño y comprensión, están preparados para ofrecer la atención tan individualizada y especializada que necesitan, promoviendo el máximo desarrollo de sus capacidades y habilidades, permitiéndoles participar en los diferentes entornos y actividades que podrán encontrar en el transcurso de su vida. En definitiva, de lo que se trata es de conseguir su plena inclusión en nuestra sociedad y garantizarles un futuro en esta tierra de oportunidades que es Castilla y León».
También la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades ha subrayado el papel del Centro Residencial Obregón de Valladolid de Fundación Personas en la atención que presta de forma externa a menores ucranianos tutelados procedentes de un orfanato que llegaron a Castilla y León al inicio de la guerra. En concreto, desde Fundación Personas «atendieron, antes de su escolarización, a 20 menores ucranianos con discapacidad que en la actualidad continúan asistiendo a actividades en horario de tarde», ha manifestado Isabel Blanco.
La protección a la infancia, a los más vulnerables, es un compromiso y una prioridad para la Junta de Castilla y León. Más aún a los menores con discapacidad que, por las necesidades especiales que tienen, están expuestos a mayores carencias y a una mayor desprotección. Así lo ha afirmado hoy la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, durante la visita «En caso de desamparo y riesgo es fundamental proteger a estos menores y proporcionarles una atención integral adaptada a sus necesidades, con los cuidados físicos y psíquicos que necesiten así como garantizarles el acceso a una educación integral que les permita su pleno desarrollo, en un ambiente en el que encuentren afecto, vínculos, seguridad y estabilidad», ha explicado la consejera.
Para llevarlo a cabo, Castilla y León cuenta con un presupuesto anual de más de 2 millones de euros y con una red de ocho centros residenciales específicos para atender con calidad a menores con discapacidad protegidos por la Comunidad y garantizar sus derechos. Estos centros están adaptados a las diferentes características de los menores -discapacidades psicofísicas, intelectual, enfermedad mental, graves discapacidades…-, cuentan con 50 plazas concertadas -37 ocupadas actualmente)- y se encuentran, dos en la provincia de Ávila, otros dos en Salamanca, uno en León, otro en la provincia de Álava -para menores de Burgos- y dos en Valladolid.
