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Plena inclusión pide a España que cumpla con la Convención

Mañana se cumplen 17 años de su aprobación
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Plena inclusión España recuerda la importancia de seguir avanzando en el cumplimiento de la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. Aunque el Comité de la ONU no ha emitido nuevas observaciones generales desde 2019, sí ha habido pronunciamientos relevantes en casos concretos que muestran las carencias del sistema español.

Uno de los casos más destacados es el de Rubén Calleja, un joven con discapacidad intelectual que sufrió segregación escolar y malos tratos tras ser derivado a un centro de educación especial. En 2020, Naciones Unidas condenó a España por este caso. A raíz de dicha condena, el Tribunal Supremo valoró la obligatoriedad de los dictámenes del Comité, recordando que “las normas relativas a los derechos fundamentales se interpretarán conforme a los tratados internacionales ratificados por España”, según el artículo 10.2 de la Constitución.

El Comité también ha manifestado su preocupación por la persistencia de un modelo educativo al que le falta un largo trecho para poderse considerar inclusivo, y ha criticado que la LOMLOE permite un sistema dual que perpetúa la discriminación. En materia de justicia, desde Plena inclusión se subraya la necesidad urgente de que se siga desarrollando la figura del facilitador, para así garantizar ajustes de procedimiento y un acceso real a la justicia en igualdad de condiciones para las personas con discapacidad intelectual.

Mayor riesgo de violencia machista

Otros aspectos clave de la Convención también exigen atención. El Comité ha recordado que las mujeres y niñas con discapacidad enfrentan mayores riesgos de sufrir violencia y abusos, y ha urgido a España a garantizarles el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva accesibles y universales.

En relación con el derecho a vivir en la comunidad, recogido en el artículo 19, los datos muestran que miles de personas con discapacidad continúan institucionalizadas en macroresidencias. En este contexto, Plena inclusión destaca los resultados positivos del proyecto «Mi Casa», que promueve la vida en comunidad, en entornos inclusivos, para personas con discapacidad intelectual y grandes necesidades de apoyo.