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Los Mellado Ferrero de Fundación Personas, protagonistas de Día de los hermanos

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Valladolid, 10 de abril de 2026. Elena Mellado Ferrer vive Valladolid y es hermana de tres personas con discapacidad intelectual: Miguel, David y María. Desde pequeña, Elena ha sido su compañera inseparable de ellos, primero junto a sus padres y, tras su fallecimiento, como principal garante de sus apoyos.

En el Día de los Hermanos, que se conmemora cada 10 de abril, esta historia de vida de Elena y sus hermanos muestra el papel activo que asumen los hermanos y hermanas de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo en su cuidado y acompañamiento a lo largo de la vida y, especialmente, cuando sus padres fallecen.

Plena inclusión España defiende la importancia de estos familiares desde #AtenciónALasFamilias, una campaña de sensibilización sobre las dificultades con las que se enfrentan cada día miles de familias de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo.

“Los padres y madres despertamos cada mañana sin saber qué será de nuestros hijos con discapacidad intelectual y del desarrollo cuando nosotros faltemos. Pero en los casos de las familias que tienen hermanos o hermanas, esa preocupación disminuye porque ellos son también sus compañeros de vida y, por lo general, asumen de forma natural el relevo en los apoyos desde el cariño y el cuidado”, explica Carmen Laucirica, presidenta de Plena inclusión España.

Esta realidad que ya quedó evidenciada en ‘La voz de los hermanos y hermanas’, un informe publicado en el pasado año por la Red de Apoyo a Familias de Plena inclusión, recoge también un análisis de qué ofrecen las entidades a las familias; cómo acercar las entidades a los familiares jóvenes; y cómo se da un relevo generacional en la familia.

APOYOS PARA UNA VIDA INDEPENDIENTE

Elena habla de sus hermanos con enorme cariño, y también con toda la determinación que ha puesto a lo largo de su vida para facilitarles el camino y asegurarse que tengan las oportunidades que necesitan. Después de criarse y convivir con ellos junto a sus padres, Elena formó su propia familia. Pero cuando su padre falleció se encontró en una de esas encrucijadas que pone la vida y tuvo que definir cómo acompañarlos para que puedan tener una vida autónoma y dispongan de los apoyos necesarios.

“En un principio la idea era que ellos pudieran tener su vida en su casa. Pero no podíamos asumir económicamente los apoyos que necesitaban”. En ese momento, Elena se encontró con el apoyo del movimiento asociativo de Plena inclusión Castilla y León, a través de la Fundación Personas, que le ayudó a encontrar soluciones para todos sus hermanos. Primero, Miguel y David se fueron a vivir a un piso tutelado que gestiona la Fundación, y María, que tiene una mayor autonomía, se quedó sola en casa. Luego María se fue a vivir a un piso compartido que forma parte de un proyecto de vida independiente de itinerarios, también de la Fundación Personas.

En el caso de María, además, el camino hacia una vida independiente se ha visto reforzado hace dos años, cuando aprobó una oposición para trabajar en el Estado. Desde entonces ocupa una plaza de empleada pública en una subdelegación del Ministerio de Defensa en Valladolid. 

CAMINAR DE LA MANO

Más allá de resolver los problemas concretos de la vida, como el de la vivienda, el empleo o los apoyos, los hermanos Mellado Ferrer lo tienen muy claro, se trata de pasar tiempo juntos. Todas las semanas se juntan los cuatro para dar un paseo y merendar juntos, y luego organizan para verse con más tranquilidad algunos fines de semana.

“Mis hermanos tienen un significado muy grande para mí. Mi hermana me ayuda, por ejemplo, a la hora de administrarme con mi dinero o de comprarme la ropa. La quiero mucho y estoy orgullosa de tener una hermana así de buena”, dice María, la menor de la familia, poniendo en valor esos instantes cotidianos que comparte con su hermana mayor.

Momentos que también son muy valiosos para Elena, quien resalta la importancia de poder desarrollar sus proyectos de vida echándose una mano. “El papel de los padres es cuidar de sus hijos. Y en el caso de los hermanos yo siempre he dicho lo mismo: yo tengo mi vida y mis hermanos tienen la suya. Lo que nos queda es poder caminar juntos y estar unidos. Muchas veces los recursos son los que limitan los proyectos de vida”, explica Elena. “Hoy está su hermana aquí, pero habrá personas que no tengan a su hermana. ¿Qué sucede en esos casos?”, subraya, haciéndose una pregunta que otras muchas personas se hacen.